Archivo mensual: enero 2012

El testamento maya

Autor: Steve Alten

Año: 2001

Novela de ciencia ficción que, en torno al augurio del fin del mundo para el 21 de diciembre de 2012, fin del calendario de cuenta larga de los mayas, construye un relato apocalíptico en el que también se explotan los enigmas que rodea a ciertas construcciones u objetos de la antigüedad, tales como las pirámides de Guiza, las contracciones de  Chichén Itzá, las piedras de Stonengen, los dibujos de Nafka o el mapa de Piri Rais.

El protagonista de la novela es el hijo de una pareja de arqueólogos que se pasaron la vida investigando diversas construcciones antiguas (anteriormente citadas) buscando en ellas mensaje cifrado para advertir a la humanidad actual del peligro que se avecina (21-12-2012) y cómo evitarlo. Éste se encuentra encerrado en un centro psiquiátrico, supuestamente víctima de una venganza y establece cierta amistad con su nueva médico, coprotagonista, a quién intenta convencer de las teorías heredadas de sus padres acerca del peligro inminente (la novela transcurre a finales de 2012) y su necesidad de salir de allí para evitarla. Además, la historia transcurre en un entorno internacional muy hostil, con una guerra nuclear en ciernes.

Resulta interesante el compendio que la novela hace acerca de los enigmas que existen alrededor de las construcciones antiguas que se mencionan, tanto acerca de cómo pudo haber sido posible con los medios de qué disponían, como de las connotaciones astrológicas que poseen. No obstante, la simplificación de todo ello, en base al supuesto mensaje que parecieron habernos dejado las civilizaciones antiguas, resulta un poco simple.

Asimismo, el autor ha sido incapaz de escapar a los estereotipos de ciertas películas de catástrofes, en las cuales, el chico listo, de sabiduría adquirida de manera innata, es capaz de comprender todos los signos que los demás son capaces de ver y, junto con su valor y destreza, está predestinado a salvar a la humanidad.  Por otro lado, la parte de ficción resulta inasumible hasta para las mentes más abiertas.

En resumen, libro que puede resultar entretenido, que aporta curiosidades históricas interesantes, pero del que no cabe esperar mucho más

El ocho

Autora: Katherine Neville

Año: 1988

Novela que combina intriga e historia, alternando dos narraciones, con un mismo hilo conductor, separadas dos siglos en el tiempo.

La novela gira en torno a la ambición por poseer las piezas del ajedrez de Montglane, también conocido como ajedrez de Carlomagno, que encierra en su simbología las claves de un gran conocimiento, relacionado con la alquimia, que otorgará a quien las desvele un enorme poder.

Por una parte, se narran los acontecimientos que sucedieron tras el desenterramiento de las piezas del ajedrez en la abadía de Montglade, en Francia, donde habían estado ocultas durante siglos, ya que, tras el estallido de la revolución francesa, la abadía no era un escondite seguro. Las piezas son repartidas entre distintas monjas de la abadía a las que se les encomienda la misión de evitar que caigan en poder de las muchas personas que conocen su existencia y que ansían poseerlas. Una de estas monjas, Mireille, se convierte en la protagonista de una serie de sucesos en los que se ve envuelta para proteger las piezas, que le obligan a huir de Francia y viajar a distintos países, encontrándose con personajes históricos como Napoleón, Marat o Robespierre.  En esta parte del relato aparecen numerosos personajes históricos que de un modo u otro han estado relacionados con la búsqueda del poder que oculta el ajedrez, tales como Newton, Euler, Rousseau, Casanova o Catalina la Grande.

En la otra parte de la novela, ambientada en 1973, justo antes de la crisis del petróleo, Katherine sin saberlo, se ve envuelta en una serie de intrigas por la posesión del las piezas del ajedrez, llegando a un punto en el cuál no hay marcha atrás y, sin saber a quién se enfrenta o quien la apoya, se convierte en una más del juego en que se ha convertido la lucha por poseer las piezas. Esta parte resulta más floja que la anterior y hay un gran desequilibrio entre la trascendencia o el poder de los personajes que ansiaban poseer las piezas a finales del siglo XVIII y los que lo hacen en 1973.

Se trata de una novela muy entretenida y recomendable, resultando muy apasionante el relato de los acontecimientos que rodearon la posesión del ajedrez de Montglade en el siglo XVIII, con una buena ambientación histórica.