Archivo mensual: diciembre 2012

Urdangarín

Autor: Eduardo Inda, Esteban Urreitztieta

Año: 2012-12-22
Libro de investigación de los periodistas de “El Mundo” que destaparon el escándalo Urdangarín.

En el libro senarra  la vida de este personaje desde su boda con Cristina de Borbón hasta el presente, desgranando con bastante profundidad cómo fue tejiendo, con la inestimable colaboración de Diego Torres, esa fundación sin ánimo de lucro que les permitió llenarse el bolsillo.

También se comentan las reacciones que suscitó entre su entorno familiar el escándalo, desvelándose información que no había trascendido mucho a la opinión pública, acerca de cómo Urdangarín le planta cara a la Casa Real adoptando una estrategia que resulta desquiciante para ellos.

El libro está muy bien documentado aportando información que en principio podría considerarse bastante inaccesible.

No obstante, la lectura de este tipo de obras causa cierta desazón en el pueblo llano, al comprobar como una persona sin formación, bastante inculta e ignorante, por el hecho de pertenecer a la familia que ostenta la jefatura del estado, puede hacerse rico a cuenta del dinero del contribuyente. Eso sí, para ello contó con la colaboración de políticos que, imagino que acostumbrados a hacer del servilismo su máxima para progresar, no dudan en complacer los deseos de alguien ante quienes ellos se sienten inferiores y creen que deben agasajar, aunque sea con dinero ajeno y de forma ilegal.

Por todo ello, es bueno que alguien se juegue tanto en hacer llegar estas informaciones a la opinión pública y que haya jueces como José Castro, que no se arruguen ante personajes como éstos.

El tango de la guardia vieja

Autor: Arturo Pérez Reverte

Año: 2012

Ultima novela de uno de los escritores españoles de más éxito en las últimas décadas. En esta ocasión el autor pega un giro importante en su temática habitual, abordando una novela de corte romántico, aunque poco  convencional, con un magnífico resultado. Para mi, su mejor obra de las varias que he leído y, sin duda, de lo mejor que he “leído” últimamente.

Los protagonistas de la novela son Max Costa, un guapo y galante buscavidas de origen argentino y Mecha Inzunza, una bella señora de la alta sociedad española. Max y Mecha se conocen en un transatlántico en el cual ella viaja a Buenos Aires, con su marido, un importante compositor que busca componer un tango para ganar una apuesta, y él es un bailarín profesional, contratado para hacer de compañía de baile a aquellas damas que lo demanden. A medida que comparten tangos en el salón de baile, entre Max y Mecha va surgiendo una extraña relación que, se verá reforzada por la invitación del marido de Mecha a Max, para que los guíe por los turbios escenarios en los que todavía se baila el tango a la vieja usanza.

La novela aborda tres cronologías distintas en la vida de ambos personajes, la que transcurre en los inicios, cuando se conocen, la que transcurre nueve años más tarde, en Niza y, otra que trascurre cuarenta años después de haberse conocido, en Sorrento, que se va intercalando en la obra, con la narración de las dos anteriores.

En la obra, no faltan detalles inherentes al estilo del autor, o que se pueden encontrar en obras anteriores, como el empleo del ajedrez, como escaparate de fondo al relato en el cual ambos protagonistas abordan la etapa final de sus vidas  (recurrente en el autor, especialmente en “La tabla de Flandes”) o la técnica empleada en la descripción del ambiente barriobajero del Buenos Aires de los años 20, con una completa terminología autóctona, que recuerda a la empleada en el Méjico de los cárteles de la droga de la Reina del Sur.

Los diálogos que se suceden en la novela, especialmente los que mantienen los dos protagonistas, junto con la descripción de su lenguaje gestual son magníficos. A través de ellos, por ejemplo, se consigue mantener una tensión emocional y sexual entre los protagonistas, en la parte más temprana del relato (cronológicamente hablando), a la que no le encuentro paralelismo en ninguna otra novela.

Los protagonistas están muy bien caracterizados y trabajados, y los escenarios elegidos para el desarrollo de sus andanzas resultan muy adecuados, con un trabajo de ambientación muy logrado.

En la novela se suceden diversas escenas de sexo explícito, algo novedoso en el autor, poco convencional (tanto en el modo como en el entorno en el que acontecen), resultando poco vulgares y dejando entrever, de forma elegante, parte de lo que no se narra. También me ha parecido acertada la forma en que se intercala el relato de dos acciones similares llevadas a cabo por Max en dos momentos cronológicos distintos, justo cuando el relato se aproxima a su resolución.

Está muy lograda la contraposición que se hace entre el tiempo en que los personajes eran jóvenes, fogosos y apuestos y la época de  su vejez (en los años 60 a esa edad así se les consideraba, o eso creo), desde la que reflexionan sobre su juventud, tras una vida casi plena, por una parte y otra vida, por la otra parte, que desemboca en una sumisa derrota, que se desea ocultar, llegando a propiciarse, en este caso, acontecimientos que permiten revivir a su modo, los lejanos  años de triunfo.

El simbolismo que se construye en base a determinados objetos presentes en los distintos encuentros de la pareja acontecidos a lo largo de distintas épocas es destacable, y, a diferencia de otras novelas de este autor, el final me ha parecido muy bueno.

Por poner alguna pega, hay una serie de ideas que se repiten durante la novela, quizás con insistencia innecesaria (es de suponer que obedeciendo a algún propósito del autor), como pueden ser la mención a la piel marchita de la protagonista, cuando el relato transcurre contando ella con una edad avanzada o, la insistencia de Mecha en que sus poco convencionales prácticas sexuales no son fruto de la perversión de su primer marido, sino la realización de sus deseos más oscuros, que él le ayudó a descubrir (hasta tres veces se repiten fragmentos análogos apuntando a esta idea), ante la insistencia de Max, quizás convencido de que tales prácticas no pueden ser algo natural en una mujer, sino forzadas por un hombre.

En resumen, una obra maestra de la literatura contemporánea, construida sin grandes tramas argumentales, a partir de una historia de amor, cruda o bella, según se mire y un estilo narrativo brillantísimo.

Misión olvido

Autora: María Dueñas

Año: 2012

Tras su gran debut María Dueñas cambia totalmente de estilo en su segunda obra. Quizás sea la mejor manera de eludir la presión que ejerce debutar con tanto éxito.

Quien acuda a esta novela esperando un nuevo “Tiempo entre costuras” que se olvide pues no tiene nada que ver. Estamos ante una obra más intimista, con marcados saltos narrativos y temporales.

La trama principal del relato se desarrolla en las postrimerías del siglo XX y es protagonizada por Blanca Perea, una profesora española que, tras ser abandonada por su marido, decide trasladarse una temporada fuera de España, recalando en una pequeña universidad de California, en la que tendrá que clasificar el legado documental dejado por Andrés Fontana, un compatriota suyo fallecido tres décadas antes, que viajó a Estados Unidos, instalándose allí al estallar en España la Guerra Civil.

El relato principal se verá intercalado por regresiones temporales en las cuales se narran algunos pasajes de la vida de Andrés Fontana y, avanzando una generación, de su pupilo Daniel Carter, un americano que realizó la travesía e sentido inverso y que, en la trama principal, ayudará a Blanca con algunas dificultades que le surgen en su trabajo de documentación.

El libro, al ser más intimista y personal, no engancha tanto al lector como la obra precedente de la autora, además de tener ciertos altibajos, con algunos saltos temporales un tanto imprevistos y con poca profundidad, en el caso de la vida de Andrés Fontana. A la trama principal le falta la fuerza narrativa que se encuentra en alguno de los fragmentos regresivos. Así, resulta genial la narración de la vida de Daniel Carter, en la España de los años 50, detallándose con gran brillantez todos aquellos choques culturales y sociales que vive un ciudadano del país más avanzado del mundo en una España pobre y dominada por la moral católica. Al hilo de este personaje, el único que aparece en dos pasajes temporales distintos en la novela, se encuentra cierta diferencia entre su caracterización, muy buena en el relato que transcurre en los años 50 y más floja, en los pasajes de la trama principal.

El libro rinde homenaje al mundo académico filológico, en el cual se movía profesionalmente la autora hasta dar el salto a la novela, por lo que, como cabría esperar, está bien ambientado. También se rinde homenaje a aquellos españoles, a día de hoy casi desconocidos, que evangelizaron y culturizaron a los habitantes de las tierras de California en los siglos XVII y XVIII.

Asimismo, la novela presenta una elevada carga sentimental, al inspirar cierto aire trágico, en algún caso debido a traiciones motivadas por nuevas pasiones que sustituyen a otras en decadencia, y en otros, por tragedias del destino.  En algunas de estas historias, el viaje trasatlántico de sus protagonistas, aparece como telón de fondo, ya sea como causa o consecuencia.

El final de la novela, algo previsible, está bien resuelto (a veces un final imprevisible estropea una novela), aunque la construcción del relato puede resultar un poco escasa para la justificación de ese final.

En resumen, una novela recomendable, afrontada de manera valiente, al suponer un cambio radical en relación a una novela precedente de gran éxito, algo que, a su vez, puede convertirse en su principal talón de Aquiles.