Archivo mensual: marzo 2015

El bolígrafo de gel verde

Autor: Eloy Moreno

Año: 2011

Hacía tiempo que le tenía ganas a este libro y no me ha defraudado, aunque con matices.

La obra narra la cotidianeidad de la vida de su protagonista, un hombre próximo a los cuarenta, sumido en una vida monótona que transcurre entre su oficina, el coche y su hogar, donde no está todo el tiempo que le gustaría, y no le quedan ganas ni emoción para disfrutar de su pareja.

El relato transcurre a modo de diario, narrando el protagonista algunos pasajes de su infancia que le marcaron, su relación con sus compañeros de oficina y con su mujer. El relato está escrito con un lenguaje sencillo pero no simple, fácil de leer de forma amena.

En un principio, la narración me pareció entretenida pero carente de argumentos para atraerme, es decir, me transmitía cierta indiferencia. Fue a partir de la mitad, más o menos, cuando me empezó a resultar más atractiva, coincidiendo con momentos claves que desembocan en acontecimientos que harán cambiar el destino del protagonista.  Finalmente, el relato gana en emotividad, apoyándose también en ciertos argumentos tópicos sobre el sentido de la vida metropolitana actual. Precisamente ahí reside el mensaje que la obra pretende trasladar al lector, y en el que no quiero profundizar para no estropear la lectura a nadie.

La novela deja un buen sabor de boca, pese a que hay algunos aspectos a los que no se le acaba de encontrar sentido, como la obsesión del protagonista en localizar el objeto que da título a la obra, obsesión que da juego al autor, ya que, alrededor de ella ocurrirán alguno de los sucesos que dan vida al relato.

También me ha parecido que hay algún desajuste temporal entre los sucesos ocurridos al final del relato y la cronología que se desgrana, es decir, poco tiempo real para que ocurran tantas cosas y a la vez dejen el poso que conduce a las consecuencias narradas.

En resumen, me ha parecido una novela recomendable, si bien, soy consciente de que no se trata de un tipo de relato que guste a todo el mundo.

Un millón de gotas

Autor: Víctor del Árbol

Año: 2014

Esta obra me ha supuesto un grato descubrimiento, por el cual, espero volver a traer a este blog otras obras de este autor.

Gonzalo Gil es un abogado con poco éxito, debido en parte a unos escrúpulos y honestidad que en algunas profesiones no son compatibles con el éxito económico, del que si disfruta su suegro, quien no cesa en presionarlo para que trabaje con él, con la excusa de poder dar así a su mujer e hijos los lujos que su suegro cree que merecen.

El suicidio de la hermana de Gonzalo, de quien no tenía noticias desde hacía años, abrirá una serie de fantasmas familiares que estaban ocultos desde mucho tiempo atrás, y obligará a Gonzalo a retomarlos, teniendo para ello que relacionarse con oscuros personajes que de un modo u otro, están relacionados con su familia de sangre y también política.

El relato traza de forma muy intrigante una trama en la que participan un gran número de personajes, a la vez que rescata la vida de Elías Gil, padre de Gonzalo, en cuya vida, especialmente en algunos duros episodios transcurridos en la Unión Soviética de Stalin, se podrá dar respuesta a las incógnitas que Gonzalo intenta desvelar.

Así, el relato alterna distintos espacios temporales, uno, el de Barcelona en 2002, que sería el marco actual, y otro, que transcurre a través de distintos sucesos históricos del siglo XX, como son la Guerra Civil española, la Segunda Guerra Mundial y la guerra fría, hasta los años 60, en el que Elías Gil es el protagonista.

Se trata de una obra cautivadora, en la que siempre prevalece la intriga, así como un tono trágico y, sobre todo muy crudo, por la dureza de determinados sucesos que narra. A pesar de ello, y de la poca simpatía que despiertan la mayoría de los personajes, siempre con un cierto tono de maldad y falta de escrúpulos, en algunos casos debido a la dureza que la vida les ha hecho vivir, la historia engancha y resulta emocionante. Además, la escasa bondad presente en algunos personajes, supone un hilo de esperanza para que tras décadas, la historia pueda acabar mejor de lo que empezó.

Por poner una pega, a pesar de que las distintas tramas entrelazadas en las que interaccionan los personajes, están bien construidas, creo que constituye un fallo el hecho de que uno de los protagonistas pueda creer, en un determinado momento, que otro de ellos sigue vivo, cuando por su trabajo no debería de dudar sobre determinados hechos.

Resumiendo, un libro muy recomendable, salvo que se quiera leer una bonita historia, porque ésta no lo es.