Archivo de la categoría: Almudena Grandes

Castillos de cartón

castillos_de_cartonAutora; Almudena Grandes

Año: 2002

La repentina noticia de la muerte de Marcos sacude a maría José, que rememora el extraño vínculo que en la década de los 80, en su época de estudiantes, les unió junto a Jaime, en un triángulo amoroso tan fuerte como extraño y poco convencional.

En primer lugar tengo que decir que, en relación con otras novelas de Almudena Grandes, en esta novela se cuenta poco, ya que, la extensión es incluso inferior a la de “Las edades de Lulú”, lo que no quiere decir que esté mal contado, simplemente me refiero a ello porque con esta autora me he acostumbrado a historias extensas que, al estar tan bien contadas, conforman una combinación perfecta.

Al haber leído previamente la sinopsis de la obra, quedé un poco decepcionado porque me esperaba que se profundizase un poco en la época de la movida madrileña. No estoy de acuerdo con el narrador, cuando dice que ese tipo de historia sólo podría acontecer en 1984, no diez años antes, ni diez años después. En realidad desconozco el escenario de esos años y las razones de que esa relación tan poco convencional no se pudiese desarrollar, por ejemplo, en los 90. La razón de mi desacuerdo es que no se aportan argumentos para estar de acuerdo, ya que, en ningún momento se describe una ambientación que haga referencia a la época en la que se desarrolla, salvo breves referencias a algún local de Malasaña o a una canción del grupo paraíso, en una de cuyas estrofas se puede encontrar el título de la novela. Es decir, que el lector no tiene la sensación de estar leyendo una historia que se desarrolla en el Madrid de los 80, ya que, no hay rasgos identificativos o específicos de esa época y, por ello, no puede entender las razones por las cuales esta historia solamente se podría desarrollar entonces. Posiblemente la autora tiene claras las razones de ello, pero no las traslada al relato.

Por lo demás, la novela me ha gustado, destacando especialmente el modo en que la autora puede llegar a normalizar una historia que, siendo generoso, se podría definir al menos como muy poco convencional. Consigue así que el lector rápidamente olvide lo estrafalario del contexto para centrarse en las complejas personalidades de los personajes. en cómo afrontan esa situación y los efectos que posteriormente tendrán en su vida, si bien, en este caso, la corta extensión de la novela aporta limitaciones en ese sentido. También me han gustado las referencias al contexto artístico en el que se desenvuelven los personajes, especialmente en su época de estudiantes.

En esta novela el sexo, elemento recurrente en algunas obras de la autora, tiene gran presencia, constituyendo un rasgo importante en la construcción de los personajes, no sólo en relación a las situaciones en las que se ven envueltos, sino también por estar relacionado con algunas taras personales con las que se introducen en ese curioso triángulo en el cual, la superación de tales taras constituirá un gran refuerzo para esa unión.

Los aires difíciles

9788483835005Autora: Almudena Grandes

Año: 2002

Traigo otra novela de Almudena Grandes, a cuya obra estoy prestando especial dedicación este verano.

En esta ocasión la historia transcurre en Rota, un pueblo costero de la provincia de Cádiz en el que los dos protagonistas principales, Juan Olmedo y Sara Gómez, establecen su residencia tras dejar Madrid, para intentar escapar de un pasado que desean olvidar, por distintos motivos-.Ambos personajes son vecinos y, con su asistenta como nexo de unión, van tejiendo una relación de amistad, en la que Juan, su sobrina, su hermano (que posee una deficiencia mental), su asistenta Maribel y el hijo de ésta, van formando una especie de unidad familiar en la que comparten vivencias pero mantienen ocultas ciertos pasajes de sus vidas.

Como es habitual en las novelas de Almudena Grandes, los personajes arrastran un poso de tragedia en su vida, que les otorga una importante carga de pesadumbre presente durante todo el relato y que se trasmite con bastante realismo al lector. En el caso de Juan, se trata de una tragedia familiar que supuso el amargo final de una historia de amor imposible, aunque posible en una clandestinidad en la que él era desesperadamente cautivo. En el caso de Sara, las circunstancias de sus padres la hicieron vivir una infancia con una familia adoptiva, con la que disfrutó de una serie de comodidades que luego, al tener que volver con su familia verdadera y conocer las circunstancias que condujeron a esa infancia prestada, la sumió en una amargura que marcaría el resto de su vida.

A lo largo de la narración, al tiempo que se van estrechando los lazos entre los protagonistas, en esa nueva ubicación en la que han decidido iniciar una nueva vida y huir de su pasado, se va desgranando con minuciosidad, en pasajes intercalados, el pasado de los protagonistas, sus tragedias particulares que les han hecho converger en ese punto de la costa gaditana, en el que todavía pueden acontecer nuevas tragedias.

Me ha gustado especialmente como Maribel, protagonista secundaria, va ganando paulatinamente protagonismo y, asumiendo el rol que le otorga su clase social, cultura y, sin hacer nada que pudiese perjudicarla por las malvadas habladurías que inevitablemente se producen en un pueblo, acabase siendo una pobre vencedora, aunque pagando un precio muy alto.

Otro rasgo de esta escritora es que en sus novelas suele haber un protagonista infantil (o adulto del que se hace un repaso durante su etapa infantil) a los que dota de una madurez y lucidez que, si bien en ocasiones pone en peligro su credibilidad, aporta puntos de vista interesantes a los relatos.

Por poner una pega, no acabo de entender el sentido de la aparición repentina y fugaz, mediada ya la novela, de un protagonista en la niñez y adolescencia de Juan Olmedo, con el que se reencuentra años más tarde. Me ha parecido un añadido extraño, que no viene muy a cuento.

Siendo una recomendable y buena novela, en mi opinión no está a la misma altura de otras novelas de la autora como “El corazón helado” o “Malena es un nombre de tango”, si bien, hay que tener en cuenta que se trata de dos novelas excepcionales que dejan el listón muy alto y, consecuentemente, las expectativas del lector al abordar una nueva novela de la autora.

El corazón helado

el-corazon-helado_9788483836231Autora: Almudena Grandes

Año: 2006

Esta extensa y grandísima novela es muchas cosas en sí misma, por ello, me resulta muy complicado resumir mis impresiones, sin dejar muchas cosas en el tintero. .

La novela tiene una serie de historias y tramas que convergen en torno a dos personas, Álvaro y Raquel, que se conocen cuando en el entierro del padre de él, un rico hombre de negocios madrileño, la descubre allí, en un lugar en el que una desconocida como ella estaba de más, salvo por alguna oculta razón que Álvaro desconoce. El conocimiento de estos motivos les envolverá en una historia cuyas consecuencias serán insospechadas porque, como se repite en la novela, el todo sólo es igual a la suma de las partes cuando éstas no interaccionan entre sí.

Me ha encantado la manera en que se construye una difícil historia de amor, con muchas luces y muchas sombras, en la cual hay muchos actores secundarios cuya existencia es la que ha permitido que dicha historia comenzase pero que está claramente desequilibrada porque sólo una de las partes es consciente de su existencia. La llegada a un punto de la relación en el que las sombras deben salir a la superficie pese a que, en ese punto sería mejor que nunca hubieran existido, es el principal aliciente de la narración porque, a la vez que esta historia va avanzando, vamos conociendo más y mejor a los actores secundarios.

Así el relato va intercalando la historia de Álvaro y Raquel, en 2005, con la de parte de su árbol genealógico, en pasajes en que los actores secundarios del tiempo presente, se convierten en actores principales de sucesos acontecidos en la Guerra Civil española, en la Segunda Guerra Mundial, en el exilio en Francia tras estas contiendas bélicas, o en la llegada de la democracia a España.

La novela es muy extensa y he de decir que, en determinados momentos, hacia la mitad del relato, cuando se profundiza en determinados acontecimientos de la vida de los antepasados de los protagonistas, se hace un poco densa. Sin embargo, a partir de la mitad del libro, todo transcurre de modo más fluido e imparable hacia la resolución final. Digo de modo fluido, aunque no es un término compatible con el rico y delicado estilo de la autora, incapaz de describir los hechos sin darle una envoltura bella y profunda que, en ocasiones, puede ser incompatible con la intriga generada en los lectores menos pacientes.

Otros elementos característicos del estilo de la autora son los continuos saltos temporales en períodos de tiempo cercanos, que pueden causar cierta confusión o la intercalación de los diálogos reales con los propios pensamientos de alguno de los interlocutores, elemento estilístico que personalmente me parece original y enriquecedor. Otro rasgo típico de la autora es que determinados personajes se presentan en la novela pero es necesario avanzar en ella hasta poder llegar a conocerlos bien, lo que puede hacernos creer que se nos han pasado por alto cosas de ellos cuando todavía eran unos desconocidos para nosotros.

Los personajes están muy bien caracterizados, el lector tiene la impresión de conocerlos bien a todos ellos, especialmente a los fundamentales, a pesar del gran número de personajes que, en mayor o menor medida, se nos presentan como intérpretes de una larga historia, una historia española. Asimismo, los escenarios y sucesos históricos que sirven de decorado, más bien triste decorado, para las vidas de los personajes de la novela parecen firmes, detallados y bien documentados

La novela aporta muchos matices. Así, puede considerarse que se trata de un homenaje a aquellas personas cuya derrota borró su historia, aunque no su memoria y, no me refiero sólo a la derrota en la contienda civil española, sino también a la derrota que supuso su victoria en la contienda mundial, cuando ésta no tuvo las repercusiones esperadas y su papel en ella fue minimizado. Pero también aporta una visión y reflexión sobre la conducta humana en momentos trascendentales en los que el miedo es el principal compañero de todos. Se nos retrata a los listos oportunistas (porque hasta el más listo se convierte en tonto cuando tiene ante él a alguien más listo), a los cobardes que se esconden hasta que la situación se vuelva favorable, y a aquellos a los que sus ideas siguen dirigiendo sus conductas, hasta el punto de abandonar a sus seres queridos si creen que por ellas éstos están en peligro, porque, como decía Teresa, un hombre sin ideas no es nada. Lo bueno de esta novela es que abarca tantos aspectos de la personalidad de un país, que cada lector puede encontrar distintos matices o mensajes, cuando la interioriza y compara con sus vivencias o conocimientos.

Pese a que la novela es extensa, he echado en falta, hacia el final, alguna reflexión más de Raquel, en primera persona, relativa a los momentos más recientes de su relación con Álvaro. Quizás sea porque Raquel es el personaje que más me cautivó (en parte por la intriga que durante gran parte de la novela despiertan sus intenciones e intereses), o porque me acostumbré a que todos los pasos de esta relación fueran finamente desmenuzados y me faltó la visión final por parte de Raquel.

En cualquier caso, esta novela me ha parecido buenísima y un buen ejercicio para comprender nuestra historia reciente porque, como se suele decir, necesitamos conocer el pasado para entender el presente, conocer lo que fuimos para entender lo que somos. Seguramente me he dejado muchas cosas en el tintero, porque esta novela es muy grande en todos los sentidos.

 

Por último, teniendo en cuenta el trasfondo de la novela , que ya de por sí puede ser motivo de rechazo para muchos, me gustaría hacer una serie de consideraciones no literarias.

Entiendo que pueda haber gente a la que esta narración le produzca rechazo, por prejuicios de índole política. De hecho, el mensaje que difunde la novela ya lo prevé. Y digo que lo entiendo porque hay gente cuya versión de lo que sucedió puede entrar en contradicción con algunos de los hechos que se cuentan, basados en historias reales, porque prefiera no conocerlos para poder seguir creyendo su versión, sin que su conciencia se vea afectada.

También puede haber quien recrimine a esta narración que sólo se cuenta la historia de un bando y que, en el bando vencedor también hubo mucho sufrimiento, y hablo de bandos teniendo en cuenta que mucha gente estuvo en uno u otro sin convencimiento, sino por azar u obligación. Eso es cierto, en toda guerra hay mucho dolor y sufrimiento para todos, incluso para aquellos a quienes las razones por las cuales se lucha le son ajenas. Sólo se habla del sufrimiento de un bando, el perdedor pero, que sólo se hable de esa parte no convierte en menos verídica la historia y, además, del sufrimiento del bando vencedor ya hablaron otros durante cuarenta años.

Incluso en el bando vencedor hubo perdedores y no porque hubiesen sufrido algún padecimiento o pérdida relevante, sino porque se dieron cuenta de que aquello que habían contribuido a crear tenía poco que ver con los ideales que alimentaron esa lucha, y el libro lo retrata en la persona de Eugenio que simboliza otros nombres reales como se apunta en las notas de la autora. A mi se me vienen otros a la cabeza (supongo que de los que la autora engloba en la oposición moderada), junto con esos ideales fascistas y también laicos, republicanos y anticapitalistas. Pero ya se sabe que los que cuentan con el poder absoluto pueden manejar la realidad y la historia a su antojo y tomar, de su supuesto ideario, sólo aquello que le conviene

Malena es un nombre de tango

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Autora: Almudena Grandes

Año: 1994

No suelo repetir con un libro de un mismo autor, sin intercalar otros de por medio pero, en este caso, la curiosidad que me despertó la primera obra de esta autora, me animó a comenzar otra de sus obras más conocidas y, el resultado no ha podido ser mejor. Supongo que para muchos no será una sorpresa ya que, han pasado muchos años desde su publicación, con un gran éxito de crítica en su día, y habrán tenido ocasión de leer esta obra. Pero lo cierto es que, mientras escribo estas líneas, sé que durante unos días voy a echar de menos a Malena, sentimiento que se siente por aquellos personajes de relatos literarios que te cautivan hasta el punto de convertirlos en temporales compañeros de tus días.

En primer lugar, querría destacar que la sinopsis que acompaña a al libro no le hace justicia y es una escueta referencia a una parte de la obra. En efecto,Malena nace en una familia complicada,y estas complicaciones la perseguirán toda su vida pero, si el lector espera que la narración trascurra orientada hacia la resolución de un oscuro y maligno secreto, se equivoca. Por suerte, esta obra es mucho más, destacando, en primer lugar, por un estilo dotado de una riqueza narrativa brillante, tanto en la forma, con un lenguaje exquisito (sin resultar espeso, como en otros casos), como en el fondo, diciendo las cosas sin decirlas, dejándolas ahí para que el lector las interiorice, analice y saque sus conclusiones.

El libro tiene muchos cambios de registro, no sólo porque, al abarcar una parte importante de la vida de la protagonista, desde su niñez hasta la madurez, sus percepciones y vivencias van cambiando, sino también porque cambia el entorno familiar y las figuras que son objeto de análisis. Así, mientras parece que todo va a girar en torno a la familia materna de Malena, hay una parte muy interesante que se centra en su familia paterna y, cuando de nuevo todo vuelve al entorno familiar primitivo, que parece haber marcado el devenir de Malena, se sumerge en episodios de la vida de su padre, descubriendo facetas nuevas de un personaje que hasta entonces había sido muy secundario.

Personalmente, la obra me ha parecido una gran reivindicación feminista, fruto de la exposición de dos concepciones opuestas. Por una parte la de la figura femenina tradicional, que la sociedad había conducido a ser el ideal a alcanzar, incluso aplicándole la cualidad de santidad, y por otra, la de la mujer contraria a ese papel, que no ve en la maternidad el fin último de la feminidad, lo que no es incompatible con ser madre, o que desea tomar un papel activo a la hora de dar rienda suelta a sus impulsos sexuales (en esto Malena me ha recordado un poco a Lulú, aunque sólo sea por actitud).

El relato no critica ni alaba ninguna de estas actitudes, simplemente retrata como afecta a una mujer adoptar una de ellas, estando en un entorno claramente decantado por la otra que llega a relacionar la conducta que considera equivocada, con la posesión de un defecto fisiológico fruto de una vieja maldición que persigue a una parte de la familia.

Así, con el paso de los años, Malena va descubriendo que determinadas certezas que se habían instalado en ella, algunas incluso fruto de supuestas deudas adquiridas mientras todavía era un feto en el vientre de su madre, no son tales, si bien, estos descubrimientos se producen cuando la prolongada asunción de tales certezas ya ha causado heridas, difíciles de curar.

Aparte de esto hay muchos más matices, ya que, en el libro incluso hay pasajes que se desarrollan en la época republicana o durante la contienda civil acaecida en España.  Hay referencias al primer amor y el modo en que su  fracaso puede marcar el rumbo de las posteriores relaciones, y también se abordan los conflictos entre hermanas y las consecuencias derivadas de la posición ventajista de una en relación a la otra, alimentada por la familia y por la propia asunción de inferioridad.

También valoro mucho la virtud de esta autora de dibujar personajes de forma tal que despiertan grandes sentimientos de empatía y cariño en el lector. Es una habilidad que no está al alcance de cualquier escritor y, cuando das con uno que lo consigue, se gana tu fidelidad.

Como nada es perfecto, he de decir que como en otras novelas de esta autora, me cuesta un poco entrar, porque sus comienzos no resultan muy atractivos. Quizás influya el hecho de que determinadas ideas que se van presentando resultan poco comprensibles hasta que se va avanzando un poco. No obstante, una vez que se entra en el relato, resulta complicado salir de él.

En definitiva, una novela que entrará a formar parte de mis imprescindibles y, siendo tan completa, me da la impresión de que es de esas obras que si vuelves a leer descubres matices que se pasaron por alto en la primera lectura.

Las edades de lulú

luluAutora: Almudena Grandes

Año: 1989

Estamos ante la novela que supuso el debut de su autora y que, a pesar de tratarse de una novela de tintes eminentemente eróticos, la catalogación de novela erótica que en la fecha de su publicación, hace casi treinta años, podría ser perfectamente aplicable, actualmente podría llevar a equívocos, ya que, la proliferación en los ultimos años de novelas que han popularizado este género, a base de historias románticas subidas de tono, hace prever un resultado que no tiene mucho que ver con “Las edades de Lulú”.

Esta novela narra la evolución vital de una niña nacida en una familia numerosa, que nunca ha recibido un gran afecto familiary que vuelca sus afectos en su hermano Marcelo. Será Pablo, el inseparable amigo de éste, quien a temprana edad la inicie en los placeres del sexo y, a lo largo de los años, recorrerá con él un camino de continua exploración hasta que, un hecho marcará un antes y un después en la relación.

El erotismo que destila esta novela es más depravado y marginal que el que se pueda encontrar en las novelas más contemporáneas de este género, ya que, se describen apetitos sexuales menos convencionales e intervienen protagonistas que aún lo son menos, dotando a la narración de un cariz más irreal, por lo inédito y hasta retorcido y, a la vez más real, por la total ausencia de personajes irreales, increíbles ganadores natos que no faltan en otras novelas del género.

Este es un aspecto que me ha gustado mucho en la novela, que se atreve a entrar en un terreno complicado, muy alejado de convencionalismos y posiblemente cercano a la enfermiza inmoralidad, para los más convencionales, y lo hace sin renunciar a la participación de los eternos perdedores que siempre pueblan estos mundos por los que Lulú, ávida y curiosa, siempre muy sumisa a las pulsiones que su cuerpo demanda, se va adentrando peligrosamente. Supongo que el contexto temporal en el que fue escrita la novela, en la década en la quese produjo la mayor explosión de libertad y desenfreno en la historia reciente de este país (y en la cual transcurre también la parte más atrevida del relato) ha influido en el tratamiento sin complejos, de un erotismo tan explícito y atípico para muchos, ya que, creo que actualmente la autocensura por lo políticamente correcto, dificultaría hacer una obra similar.

La narración se centra exclusivamente en Lulú, tratando a los demás protagonistas como meros acompañantes, más o menos presentes, en función de la influencia que ejercen o han ejercido sobre ella. Esto refuerza la novela en lo relativo al grado de detalle de la personalidad de la protagonista, si bien, la deja un poco huérfana de otros matices que no sean la introspección en el personaje principal. Dehecho, esta falta puede hacer que la novela se haga corta, no porque falten cosas por decir, sino porque puedan faltar más cosas por pasar.

El lector de Julio Verne

Autora: Almudena Grandes

Año: 2012

Novela ambientada en una époc  y en un lugar en los cuales, la Guerra Civil, seguía desarrollándose, a pequeña escala y en silencio.

El protagonista del relato, Nino, es un niño, hijo de un guardia civil , que vive en un pueblo de la sierra de Jaén, a mediados de los años 40 del siglo pasado. Nino conoce a Pepe “el portugués” que vive en una casa fuera del pueblo y entre ellos se establece una relación de amistad y complicidad, bajo la cual Nino irá entendiendo detalles que le harán abrir los ojos ante la situación que se vive en el pueblo, que afecta de un modo u otro a la mayoría de sus habitantes.

La novela desgrana a través de los ojos de un liño la desgracia de los perdedores, en un entorno en el que casi todos lo son, incluso algunos a los que le toca combatirlos. En algunos pasajes el relato adquiere tintes trágicos, ensalzados al ser procesados por los sentidos de un niño, lo que le hace desarrollar una prematura madurez.

La novela ensalza valores como la lealtad y el instinto de supervivencia. El entorno en el que se desarrolla el relato está bien ambientado y destaca el modo en el que se describe a los personajes, todos ellos adornados por motes que suelen ser los que les identifican en el vecindario.

La novela es interesante y rinde homenaje a los perdedores de una contienda a la cual, algunos se resistían a darle fin. El mero hecho de contar su historia, durante muchos años escondida, es una manera de recordar una triste realidad desconocida para muchos.

Quizás se echa en falta un poco más de ritmo o de intensidad en la trama, que permita atraer más al lector, ya que por momentos, decae un poco.