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El día que el cielo se caiga

Autora: Mega Maxwell9788408155874

Año: 2016

Traigo de nuevo a una autora especialista en novela ligera, normalmente de tinte romántico.. En esta ocasión, la autora cambia un poco de registro y, si bien, mantiene su estilo simple, sin demasiadas pretensiones, más allá de contar de forma sencilla y sin rodeos un relato para entretener, creo que se merece un análisis un poco más detallado.

Alba y Nacho se conocen cuando siendo muy niños, éste último pierde a sus padres y, al comenzar una nueva vida con su abuela, sus nuevos vecinos, la familia de Alba, se convierten en una segunda familia hasta el punto de que entre él y Alba se establece una relación de amistad y hermandad.

El relato, que comienza en los años 70, se desliza luego por los años 80 y luego por los 90. A través del tiempo, la relación entre Alba Y Nacho sufre altibajos motivados por los diferentes caminos que toman sus vidas pero, un suceso en la vida de Nacho les une definitivamente para siempre.

La historia combina fundamentalmente drama y romanticismo, pudiendo reconocerse fácilmente elementos típicos de la autora, pese al cambio temático, como pueden ser la perfecta familia unida (o casi), los personajes que derrochan tierna simpatía y campechanía en todo momento o las continuas canciones que componen una banda sonora del libro, con título y artista detallados.

No obstante, en esta ocasión la novela aborda un importante problema social de aquellos días (no entraré en detalles para no destripar la novela) y pone de manifiesto una realidad que, si bien, ha sido ajena para quien no ha estado en contacto directo con ella, para los afectados tuvo que haber sido muy dura. Esta parte es algo que me ha gustado de la novela. También me ha gustado el positivismo que la autora ha intentado introducir en una situación trágica, condenada sin remedio a un triste desenlace.

Otro aspecto que me ha llamado la atención es la construcción de una relación de amor fraternal, difícilmente imaginable u observable. Se hace difícil imaginar esa relación sin más implicaciones afectivas y, por ello, la forma en que la autora lo resuelve (de nuevo, no entraré en detalles para no desvelar nada) me gustó, a pesar de que posiblemente fuese la única opción que tenía.

Al hilo de esta novela, me gustaría llamar la atención a autores y correctores acerca de ciertas incongruencias que se producen cuando se hacen cronologías en las que, uniendo tiempos y edades (como sucede con Víctor y su hermana), los números no casan y es algo que con unas simples sumas se puede solucionar.

En resumen, novela entretenida, que se lee muy fácil, y combina amor y drama, con grandes dosis de emotividad y exaltación de los sentimientos.

Trilogía “Pídeme lo que quieras”

Autora: Megan Maxwell

Año: 2012-13

Tras el fenómeno de 50 sombras de Grey, esta escritora de novela romántica se ha apuntado al carro y ha escrito una trilogía erótica a la española (al menos en parte).

Hay que decir que, sin recurrir al BDSM, el erotismo de esta trilogía resulta mucho más atrevido que el de la superventas y, a pesar de que hay muchos tópicos comunes a este tipo de novela (y más si se estira para que dé para una trilogía), ésta está mejor narrada y resulta un poco más terrenal.

Los protagonistas de la trilogía son Eric, un guapo, frío y rico alemán, y Judit, una jerezana digna representante del carácter latino. Esa diferencia de caracteres producirá inevitables choques entre ambos, lo que le dará un poco de vidilla al relato, pese a que llega un momento que no da mucho más de sí y resulte  repetitivo.  Personalmente, el tercer libro de la trilogía fue el que menos atractivo me resultó.

El hecho de que la protagonista y muchos secundarios sean españoles o latinoamericanos, otorga algo más de cercanía y familiaridad al relato. Así, se puede apreciar como, a diferencia de otras novelas de origen anglosajón, el entorno familiar tiene un papel más predominante en todo el relato , Además, la primera entrega de la trilogía se desarrolla en escenarios españoles.

Por lo que respecta a la parte erótica del relato, pretende ser tremendamente atrevida y morbosa. El que lo consiga o guste dependerá del lector o lectora. Simplemente he de decir que, sin recurrir a prácticas sadomasoquistas, tan de moda últimamente en el género, las prácticas sexuales que describe el relato resultan poco convencionales.