Archivo de la categoría: Sibila Freijo

Lo que no sabía de mi / Lo que descubrí de ti

811pc2bkvdll             9788466662000

Autora; Sibila Freijo

Año: 2017

Vuelvo a la novela de un género que ha proliferado bastante en los últimos años, como es el de novela erótica, dirigido especialmente a las mujeres. En este caso, lo hago con una escritora debutante, pese a ser una veterana en el mundo de los blogs, en un entorno temático y estilístico bastante entroncado con estas dos novelas

Carlota es una mujer próxima a la cuarentena, madre de dos hijos, que, tras un largo matrimonio, se acaba de divorciar y desea poner fin a la rutina que en su vida sexual se había instaurado. En la primera novela, Carlota inicia un camino de descubrimiento de sí misma a través de diversas experiencia sexuales. En la segunda novela, tras haber sufrido una serie de reveses de índole sentimental y profesional, Carlota emprende un viaje en solitario a la India en el que seguirá realizando nuevos descubrimientos, alguno de los cuales la desconcertarán. Al mismo tiempo, un personaje misterioso se instalará en su vida y aporta nuevos alicientes, no sólo por el descubrimiento de su identidad

A pesar de que se trata de una saga, y el final de la primera novela invita a tener que leer la segunda, ambas novelas son distintas y no constituyen una uniformidad argumental en la que es complicado discernir donde acaba una y comienza la otra, como ocurre en otras sagas de este género. Así, la primera novela es más directa, con una componente romántica evidente en algunos tramos del relato, mientras que en la segunda se prescinde de esta componente y se toma un cariz más intimista en relación con el personaje principal. Esta variación estilística aporta un rasgo diferencial en la saga de novela erótica.

La fantasiosidad es típica en este tipo de novelas y, si bien la mayor o menor credibilidad que el lector pueda percibir pasa a un segundo plano, máxime si ésta está bastante afectada por la experiencia individual del lector, que en estos temas puede ser muy diversa y variable, hay que destacar que los personajes resultan bastante terrenales. Así, no nos encontramos con un personaje femenino ingenuo que se ve atraído por un joven, rico y apuesto hombre que la conduce a un camino de perversión que resulta ser tremendamente atractivo para la chica. Esto es algo que es de agradecer. Y es que no se trata de una novela romántica con un alto tono erótico sino que, directamente, se trata de novela erótica, especialmente la segunda de la saga.

Por ello, esta saga se aleja, en parte, de relaciones monogámicas por parte de la protagonista y, sobre todo, no es la mujer la que se ve guiada por una figura masculina sino que, en cierto modo, es la mujer la que elige su camino. En este sentido, se trata de una novela más feminista que otras, considerando como rasgo de feminismo la plena autonomía de la mujer en lo relativo a como quiere vivir su sexualidad. El papel secundario que adoptan los personajes masculinos del relato también contrbuyen a que el personaje femenino acapare casi exclusivamente todo el protagonismo.

Un aspecto enriquecedor en estas dos novelas es el sentido del humor muy presente en los relatos, así como una ambientación musical y de localizaciones buena y precisa. Es de agradecer que se incluyan referencias que indiquen al lector que el autor conoce las localizaciones geográficas en las que se desarrolla la trama.

Otro aspecto a destacar es que la novela emplea un lenguaje muy directo y explícito, poco frecuente en otras novelas del género en las cuales, pese a narrar escenas de sexo muy explícito, no siempre resulta tan espontáneamente explícito el lenguaje empleado. A este lenguaje se unen escenas de un contenido ´muy erótico, lo que confiere al conjunto un tono muy sugerente, sexualmente hablando.

Narrativamente, salvo en algún desliz menor que induce a alguna contradicción, el relato es bastante correcto, ameno y, pese a que el final pueda resultar un poco previsible, la resolución de la identidad del misterioso personaje aporta cierta dosis de intriga.

Otro rasgo que marca la distinción entre ambas novelas es la presencia y ausencia de personajes secundarios que enriquecen el relato. Así, en la primera novela tenemos a Eva, compañera de trabajo de Carlota, que resulta un personaje simpático en cuya compañía tienen lugar alguno de los momentos más ricos humorísticamente hablando. En la segunda novela, este personaje desaparece pero aparece otro personaje que resulta enormemente entrañable, que es la abuela de la protagonista.

En resumen, dos novelas muy eróticas con personalidad propia que seguramente gustarán a las amantes del género.